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Procedimiento para la restauración de la Virgen del Acueducto

 

LA COLOCACIÓN DE UN ANDAMIO PERMITIRÁ BAJAR LA IMAGEN DE LA VIRGEN DEL ACUEDUCTO PARA SU RESTAURACIÓN Y REPRODUCCIÓN

La imagen restaurada se custodiará en la Ceca segoviana y en la hornacina del Acueducto se colocará una reproducción.

El patrocinio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda hace posible esta actuación.

El proyecto para la restauración y reproducción de la Virgen situada en lo alto del Acueducto incluye la instalación de un andamio que abrazará al pilar central del monumento para no tener que hacer ningún anclaje. La altura a la que se encuentra la hornacina, en la arquería superior, a 23 metros del suelo, y el peso de la talla, más de 1.000 kg, hace necesaria la instalación de esta infraestructura y descartar utilizar una plataforma elevadora. Se trata de garantizar la seguridad tanto de la talla como de quienes lleven a cabo las labores para la retirada y descenso de la imagen.

La colocación del andamio se producirá en el momento en el que el Ayuntamiento cuente con el permiso oportuno de la ponencia técnica de la Comisión territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.

Antes y después de mover la talla de la hornacina se realizará la fotogrametría y visualización en 3D para sacar el molde y la réplica que se colocará en la hornacina.

La imagen original se consolidará, pero no se repondrá ningún elemento perdido por el paso del tiempo y los efectos meteorológicos. En esos trabajos se invertirán unos dos meses. A la vez se irá realizando la réplica de la talla que pesará mucho menos que la original, por lo que ya no será necesario colocar un andamio y se podrá utilizar una plataforma elevadora para subirla.

Por último, se procederá a la musealización y custodia de la talla original, en el Museo de la Real Casa de Moneda de Segovia.

La restauración y réplica de la virgen del Acueducto es posible gracias al patrocinio de la Real Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda. El presupuesto alcanza los 17.000 euros.

Talla de la Virgen del Acueducto

La imagen donada a la ciudad en 1520 por el ensayador de la Ceca segoviana Antonio de la Jardina, es una talla de bulto redondo, de época renacentista. Seguramente estuvo policromada. Tiene una altura de 1,6 m y anchura y fondo variable de hasta 70 cm, con un peso aproximado de mil kilos La escultura está realizada en piedra caliza de color blanco y se cree que procede de las canteras de Madrona o de Tejadilla.

La Virgen está coronada con corona real y tiene el cabello suelto rizado que baja por ambos lados de la cara y por el hombro izquierdo y por detrás del niño. Además, en el pecho tiene un amplio collar del que cuelga una joya en forma de flor. La Virgen sostiene al Niño con ambas manos. El Niño Jesús está sentado en el regazo y porta en su mano izquierda junto al pecho un orbe terrestre como Rey del Universo. Por último, a los pies de la Virgen, dos niños (se ha perdido el de la derecha) sujetaban un emblema o cartela en forma de telón o escudo, en el cual podemos leer "Oh Mater..."

 

2018-10-18 Virgen en el Acueducto- web pequeña

Nueva publicación: Actas I Jornadas Acueducto de Segovia

 

 Jornadas Acueducto 308x108

Publicación en Las Tiendas de Turismo de Segovia:

ACTAS I JORNADAS ACUEDUCTO DE SEGOVIA: UNA CIUDAD POR Y PARA UN MONUMENTO

Del 3 al 9 octubre 2016

PVP: 12 €

 La publicación recoge las conferencias de las I Jornadas que nacieron con la voluntad de convertirse en una oportunidad de conocimiento, reflexión y debate sobre nuestro monumento icono, para regenerar un mayor aprecio del Acueducto como origen y herramienta de supervivencia de la ciudad a lo largo del tiempo.

Estas I Jornadas facilitaron una toma de conciencia de su significado, de su valor intangible, identitario y de la indisoluble relación del Acueducto con Segovia y de Segovia con el Acueducto.

En estos encuentros se reunieron a expertos que conocen bien el Acueducto desde sus diversas disciplinas y que a lo largo de estos últimos diez años han trabajado en diversos aspectos del monumento.

La voluntad de hacer pedagogía con el Acueducto tiene la mayor visibilidad en la oferta específica que Turismo de Segovia hace a los centros escolares con la convocatoria de actividades que recogan sus trabajos sobre el Gran Abuelo para mostrarlos a la ciudad.

Y también se proponen visitas al Acueducto más desconocido, concursos y la posibilidad de hablarle, de fotografiarle, de grabarle y desearle salud, mucha salud.

 

 

El acueducto de Segovia: desde su nacimiento hasta su trazado oculto

Acue soterrado

 

Hito arquitectónico, atractivo turístico y patrimonio de la Humanidad desde 1985. Su recorrido no sólo se limita a la parte más monumental y conocida.

Hace unos días nos despertábamos con la noticia del descubrimiento de un decisivo sestercio que ha modificado la fecha de la edad del acueducto de Segovia en varios años. Este hecho se ha visto confirmado en un estudio que sitúa la construcción del monumento a partir del año 112 y no en 98, como se creía hasta ahora. Por lo tanto es algo más joven de lo que se pensaba. Un informe se ha hecho público en el reciente encuentro Ciudades Romanas del valle del Duero, celebrado en Segovia en el mes de octubre. Independientemente de su edad, el acueducto de Segovia es una magnífica obra de ingeniería civil romana que sigue sorprendiendo y entusiasmando a todo aquel que lo conoce o ahonda en su conocimiento.

La cara visible de esta obra romana es, sin duda, la parte monumental de la arquería, situada en una de las plazas más concurridas de la ciudad castellana, la del Azoguejo, inamovible a través del paso de los años, en sus casi dos milenios en pie. Pero esta masa de piedras perfectamente colocadas no es ni una cuarta parte del total del trayecto que en su día recorría el agua, desde lo más alto de la montaña hasta la ciudad. Ese trayecto ha sido documentado y ordenado para intentar mostrar una visión completa de esta construcción para transportar el agua tan imprescindible para la sociedad romana y futuro desarrollo de la ciudad de Segovia a lo largo de los siglos.

El origen

Los acueductos romanos tenían tres partes fundamentales en su recorrido: la captación, el canal y el acueducto. En época romana la conducción y el canal se pretendía que fuera soterrado, construido con nudos de mampostería del tamaño de una persona, para que se fuera posible su limpieza. En el caso del acueducto de Segovia sería un canal realizado con un muro de mampostería y cubierto con una bóveda perfectamente impermeabilizada con hormigón de la época romana. Cada ciertos tramos tendría esos pozos de registro para poder entrar a limpiar. Desgraciadamente este canal no está documentado ni hay restos arqueológicos.

El elemento más antiguo son unos sillares de granito cosidos con grapas. Posiblemente se corresponde con las reforma de los Trastámara. Esa represa facilita derivar el cauce del río hacia el canal que luego posiblemente es sustituido por el de 1929. De lo que hay ahora mismo nada es romano. Una vez que entra el agua en el canal entra en el primer desarenados que es totalmente diferente a los otros dos, el de la Casa de Piedra y el de la San Gabriel.

A una hora a pie desde el pueblo segoviano de Revenga se encuentra la construcción del azud del acueducto. En ella se distinguen distintas piscinas para regular el caudal y un muro central, del que parten dos muros perpendiculares, para hacer una primera limpieza. Hasta los años setenta una persona encargada por el ayuntamiento, revisaba todos los días del año el azud.

Según la arqueóloga Clara Martín, el elemento más antiguo de la construcción son unos sillares de granito cosidos con grapas que posiblemente se corresponden con las reforma de los Trastámara. Esa represa facilita derivar el cauce del río hacia el canal, que luego posiblemente es sustituido por otro en 1929 lo que hace pensar que la construcción que ha quedado hasta nuestros días no se ha conservado ningún resto romano.

El acueducto monumental y la parte oculta

La descripción más técnica explica que en su parte más elevada mide 28 metros, con 6 metros de cimientos y tiene dos órdenes de arcos sobre pilares de un total de 167. Hasta principios del siglo XX circulaba agua por encima del acueducto y hasta 1930 no se pusieron contadores, lo que se traduce en que durante 1900 años hubo un buen suministro de agua gratuito para la ciudad.

Pasear bajo los arcos de este mastodonte de la ingeniería romana es como trasladarse a otra época, a la Roma clásica y a una ciudad donde no vivían más de 5000 personas (ahora poco más de 50.000) en la que el agua era un elemento imprescindible, no sólo para su consumo, sino también para la higiene y el ocio. En su parte más alta, unas escaleras dirigen a la parte final del acueducto de Segovia que se une con el Postigo del Consuelo, ya en la parte amurallada de la ciudad, donde se encuentran los últimos arcos y un estupendo mirador para disfrutar de una panorámica espectacular.

Una buena parte del canal del acueducto también se extiende en el subsuelo de la ciudad de Segovia, es el llamado Canal Madre, que distribuía agua por la urbe. Durante todo su trayecto, insertadas en el suelo adoquinado se pueden encontrar unas pequeñas placas identificativas de bronce con el anagrama del acueducto que guían al turista.

El recorrido soterrado comenzaría en el castellum aquae, o depósito de agua, dirigiéndose a la plaza de la Reina Doña Juana, denominada anteriormente de las Arquetas, por los supuestos registros que se situarían en este lugar. Cruza varias calles de la ciudad hasta allegar a la Plaza Mayor, atravesándola en diagonal hasta la calle Marqués del Arco y dirigirse finalmente al Alcázar, como punto final del trazado.

 

Noticia publicada en libertaddigital.com 

El Acueducto es del siglo II

Acueducto Siglo II

 

El Acueducto de Segovia, declarado por la Unesco Patrimonio Mundial, fue construido en las primeras décadas del siglo II y no a finales del siglo I, como se pensaba hasta ahora, según revela hoy el Día de Segovia en su edición de papel.
Historiadores y arqueólogos que han participado en Segovia en unas jornadas sobre patrimonio romano del Duero han concluido que, tras las últimas investigaciones en base a excavaciones arqueológicas y otros documentos, hay que revisar la interpretación de la cartela o inscripción sobre los pilares centrales, ya que no es un monumento construido por Trajano como se ha venido manteniendo.

Noticia publicada en eldiasegovia.es el domingo, 23 de octubre de 2016

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